La EPE no compensará la falta del servicio
Los días de servicio caído de luz y agua como consecuencia de la tormenta del 2 de febrero no serán resarcidos por las respectivas firmas prestatarias, que endilgan al fenómeno natural la causa de los males. Más aún, en el caso de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) no hay marco para este tipo de pretenciónes de los usuarios: no existe un ente regulador. En los ámbitos ad hoc los reclamos individuales de los consumidores fueron tan copiosos como la lluvia.
"Fue un caso de fuerza mayor excepcional, no fue una negligencia de la empresa sino un caso fortuito. La legislación no prevé resarcimiento por falta de servicio, sí por los daño a electrodomésticos", resumió Raúl Stival, gerente de Relaciones Institucionales de la EPE. Para Aguas Santafesinas tampoco hay compensación posible: "Fue una causa natural que afectó al sistema de drenaje", sostuvo el funcionario Guillermo Lanfranco para diferenciar el caso de otro tipo de responsabilidad.
La falta de luz durante largas jornadas después de la tormenta volvió a traer al tapete un tema de fondo. La EPE todavía no tiene un ente regulador al que se pueda recurrir por fallas o interrupciones del servicio. La cuestión no es nueva: el año pasado un relevamiento demostró que las denuncias por inconvenientes con la empresa encabezaron el ránking de quejas al 15 de noviembre de 2008.
En esa ocasión, y en medio de apagones de hasta 39 horas, la Defensoría del Pueblo aseguró que resultaba indispensable la creación de un ente de control para la EPE, tal como oficia el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) para Aguas.
Ahora, en después de la tormenta y en medio de la bronca de los afectados, desde la EPE el mensaje es otro. No está previsto ningún tipo de resarcimiento por los días sin luz. Esta forma de reclamo no puede hacer pie en la ausencia del marco que daría un ente regulatorio, consideró Stival.
¿Por qué aún no existe el mecanismo? "Se está analizando el tema, se viene estudiando un marco regulatorio", dijo Stival y aseguró que está en vigencia y "aceitado" el mecanismo para reclamar por los electrodomésticos inutilizados por los vaivenes de la tensión eléctrica.
SOS. ¿Y ahora quién podrá ayudarme? La pregunta del programa infantil de otras épocas movía a sonrisa, la angustia de estar atrapado en un piso décimo sin luz y sin agua despierta otras sensaciones. Quien más quien menos pensó en convertir la bronca en un expediente. En las oficinas de la Defensoría del Pueblo y de Defensa del Consumidor los teléfonos trinan desde el 2 de febrero cuando un meteoro asoló a la ciudad. En algunos casos las quejas se formalizan, en otros quedan reducidas a la comunicación. En todas las situaciones las presentaciones son individuales.
"No hay reclamos colectivos", explicaron desde ambas oficinas y aseguraron que tomaron todos y cada uno de los casos individuales. "Acá se puede hablar de una centena de llamados por falta de luz y de agua", sintetizó Néstor Trigueros, responsable de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor.
Principales. "Los cortes de luz fueron los principales reclamos, la gente llamaba por teléfono y nosotros le trasmitíamos el cronograma de reparaciones tentativas que enviaba la EPE", relató Trigueros. Para el funcionario, el problema admite una línea divisoria: "Una cosa es la tormenta y otra la obsolescencia de las estructuras del servicio eléctrico", destacó y agregó un dato de su cosecha. "Antes de estar en esta oficina traté de resolver con carta documento e intimaciones el riesgo de un cable emparchado y nunca ni siquiera se asomaron para ver lo que pasaba, hace tres años que estoy detrás de eso", contó Trigueros. En su opinión, la falta de un ente regulador no debería dejar a los usuarios librados a su propia fuerza, la ley 24.240 de defensa del consumidor puede ayudar en el tema.
Ley. "La empresa se autoregula por una ley provincial que de sus 100 artículos tiene sólo uno que alude al derecho del usuario a recibir la energía en las condiciones que establece la EPE", argumentó Trigueros. Y tensó su apreciación: "Reponen los electrodomésticos quemados como una gauchada invirtiendo la carga de la prueba al pedir al usuario que lo demuestre: deberían actuar con más celeridad", detalló.
A la Defensoría del Pueblo, con competencia ajustada sobre el tema por tratarse de organismos provinciales, también llegaron decenas de reclamos que originaron otros tantos expedientes donde las quejas por el mal servicio de la EPE llevan la delantera. "Están entrando unos siete reclamos por día sobre las falencias en el suministro de energía eléctrica", explicó un portavoz de la institución que ya tiene en marcha sus acciones administrativas.










