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La “peor sequía en 70 años”

Como ya lo venían advirtiendo gobiernos provinciales y productores, ayer fue un organismo oficial nacional el que alertó sobre las consecuencias de la prolongada falta de lluvias: la especialista del Instituto de Suelo y Clima del Inta Castelar Stella Carballo confirmó que la Argentina atraviesa la peor sequía de los últimos 70 años, lo que afecta sobremanera la actividad agropecuaria.

Carballo, especialista en teledetección –tecnología que permite analizar las variables del clima en los cultivos–, advirtió también que podrían producirse algunas lluvias hacia el fin de semana. Sin embargo, no quiso adelantar si la región ingresó en un período climático “seco”, pero admitió que se trata de la “peor sequía de los últimos 70 años”.

Según los expertos, las primeras medidas contra las sequías en el país se tomaron de manera “improvisada”, cuando el fenómeno climático ya se estaba produciendo.

El Instituto de Suelo y Clima asegura en su último informe agro-climático que durante noviembre y diciembre las lluvias favorecieron fundamentalmente la franja semiárida y árida de la Argentina. Pero completó que el corrimiento de las líneas de lluvia (isohietas) hacia el Oeste dejó “zonas de gran importancia en la producción agrícola con déficit severos que están determinando reducción de rindes y hasta pérdidas totales en algunos cultivos”, según el Inta Castelar.

“A ello se suma la imposibilidad de completar las siembras de soja, en tanto que los cultivos ya sembrados se encuentran en condiciones de stress grave, obedeciendo a la falta de agua y a las altas temperaturas”, continúa el informe.

En la actualidad, los métodos para combatir los efectos de las sequías se basan en medidas preventivas como el análisis de las experiencias de las pasadas sequías, la modernización de las infraestructuras y la potenciación de las reservas hídricas.

Reducir en lo posible las pérdidas de agua, y la creación de nuevas fuentes de suministro es un de los objetivos de la lucha contra la sequía, dicen los expertos. Y agregan que hasta ahora no se siguió este camino en Argentina.
En Santiago están “desesperados”
 
El intendente de la localidad santiagueña de Pampa de los Guanacos, Luciano Garzón, denunció ayer que se agudiza la crisis por falta de agua y que los más de 10.000 habitantes de esa población –a 270 kilómetros de la capital provincial– pasan por una situación “desesperante”.

“La distribución del agua puerta a puerta y con camiones cisterna es insuficiente, la población pasa por una crisis desesperante, se siente impotente por la falta de un servicio vital, todo por falta de una simple obra hídrica que permita la derivación del líquido por el Canal de Dios”, dijo Garzón.

El jefe comunal criticó las condiciones en las que se pretende derivar hacia Pampa de los Guanacos el agua que proviene del dique Cabra Corral, de la provincia de Salta. “No es posible que en 2009 se pretenda derivar el agua a través de un muro construido con ramas y asentamiento de arena, además de preocuparse que el espejo de agua únicamente llegue a los productores agrícolas y ganaderos, cuando la prioridad debería ser la gente”, añadió.