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La resarcen por accidente en un ómnibus ocurrido hace 22 años

La Justicia condenó a la Municipalidad de Rosario a pagar más de 200 mil pesos de indemnización a una mujer que en 1988 sufrió un accidente a bordo de un coche de la entonces línea 52. Según la resolución -que puede ser apelada- del Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual Nº 1, los jueces entendieron que hubo omisión en la responsabilidad fiscalizadora de la Intendencia sobre Primera Junta SA, antigua concesionaria del transporte urbano de pasajeros que resultó insolvente para asumir las acreencias que había reclamado María Cristina Canton.

El 30 de mayo de 1988 Canton iba a bordo un colectivo de la línea 52. Con su hijo discapacitado en brazos, la mujer descendía en la cuadra del ex Hospital Clemente Alvarez cuando trastabilló y cayó. Pero el ómnibus retomó su marcha y la abandonó allí. Como consecuencia del accidente sufrió severas lesiones en el pie izquierdo y hoy padece dificultades motrices.

En cero. Al obtener una sentencia favorable a su demanda, la mujer pidió la quiebra de la empresa. Pero en 2003 advirtió que le sería imposible cobrar el juicio porque la empresa Primera Junta SA tenía cero peso como capital y, por ende, no podía pagar sus acreencias.

Tras los reclamos administrativos ante la Municipalidad, en 2005 se inició una demanda por la falta de fiscalización del Ejecutivo sobre los concesionarios del sistema de transporte. Esto derivó en la condena en primera instancia que resolvió del Tribunal Extracontractual Nº 1, que consideró que el municipio no hacía cumplir la ordenanza general del transporte y la ley orgánica de comunas que impone a los ejecutivos locales el poder de policía sobre los servicios públicos urbanos.

"La Municipalidad no verificó en su momento que un medio de transporte bajo su responsabilidad estaba trasladando personas y no animales", dijo María Cristina a La Capital. La mujer recordó con precisión aquel 30 de mayo, cuando a bordo del interno 1 de la ex 52 (actual 128) viajaba con su hijo discapacitado y en Mitre y Virasoro le pidió al chofer que se arrimara al cordón para descender en la vereda. "Cuando puse el pie derecho, el conductor retomó la marcha y luego al retroceder quedé con mi pie izquierdo atrapado bajo la rueda", explicó.

Sin balances. En el pedido de quiebra presentado por Canton contra Primera Junta SA surgió el desequilibrio económico que atravesaba la firma. La síndico designada en el expediente nunca encontró su dirección, no había balances anuales y figuraba como director Agustín Bermúdez, actual prestador del sistema de transporte urbano como titular de Rosario Bus.

A su vez, el Banco Municipal informó la inexistencia de un fondo de garantía y el activo de la firma era de cero peso. Curiosamente, toda la documentación presentada en el litigio refirió a una empresa cuya denominación era Primera Junta SRL y no SA.

Deber de controlar. En la resolución conocida ayer, los jueces Fernando Longhi, María Angélica Rodríguez y Delia Giles sostuvieron que "la falta de verificación por parte de la Municipalidad del estado financiero de la Empresa Primera Junta SA permitió el desequilibrio económico de ésta, que concluyó en la quiebra declarada". Así, concluyeron: "Consecuencia de ello, el crédito a favor de la actora (por Canton) se tornó ilusorio".

Asimismo, los magistrados señalaron que "el deber jurídico de controlar el cumplimiento de los recaudos establecidos en la ordenanza por parte de los adjudicatarios del transporte público de pasajeros, pesa en cabeza del municipio por imperio de la misma reglamentación".

En su resolución, el Tribunal hizo lugar a la demanda y condenó al municipio a pagar a Canton 200.384,35 pesos, que hasta podrían duplicarse con los intereses y actualizaciones.

En su casa de zona sur, María Cristina respira aliviada. "Se hizo Justicia, hubo que esperar pero llegó. De todos modos, esta resolución la vamos a tener que pagar todos con nuestros impuestos. Para mí hubiera sido bueno que el señor (Agustín) Bermúdez hubiera dado la cara o que hubiera pagado el chofer que no tuvo el gesto de bajarse a ver qué me había ocurrido", sostuvo la mujer.