Vecinas resolvieron diferencias por una mediación en la parroquia
Arequito.— Un conflicto de convivencia que mantenía enfrentadas a dos vecinas de esta localidad fue destrabado por una mediación de la Defensoría del Pueblo de Santa Fe. La acción sobrevino luego de que el cura párroco local, Ariel Bertero, planteara el problema ante la defensora adjunta Liliana Meotto para encontrar una salida.
A partir de allí la funcionaria instruyó al doctor Víctor Jaef, director del Centro de Mediación, para intentar una solución extrajudicial.
La mediación tuvo lugar nada menos que en una sala de la parroquia. Allí se presentaron las partes en discordia, oportunamente invitadas para tratar un problema de ruidos molestos que data de varios años y que tuvo una escalada de tal magnitud que dio lugar a la intervención de la policía local y del Juzgado Correccional correspondiente.
Luego de que cada mujer expusiera sus argumentos ante los mediadores Víctor Jaef y Norberto Moschini, comenzó el diálogo. "Si bien hubo tonos subidos y afloraban emociones, la conversación se mantuvo dentro del marco del respeto", señaló Jaef.
Tras charlar sobre los puntos en desacuerdo, las mujeres, cuyas identidades no fueron reveladas, aclararon varios hechos ocurridos los últimos años, lo que posibilitó arribar a un acercamiento que, de acuerdo a los especialistas, "seguramente prosperará en el tiempo". Es que ambas mujeres, que viven solas, entendieron que pueden necesitarse mutuamente.
Jaef expresó su satisfacción por la aplicación del mecanismo de mediación que se afianza como una alternativa para resolver conflictos de manera voluntaria.













